EL CRISTO DE LA RIBERA, óleo sobre lienzo, 100 x 80 cms. Betanzos, 1919.

Una de las entradas de la vieja muralla de la ciudad le sirve a Lloréns para crear es sencillísima composición resuelta en coloraciones vibrantes. El primer término en sombra y un encuadramiento del segundo y tercero en zonas de luz progresivamente más brillantes. Una lectura abstracta de esta tela nos serviría para comprobar el equilibrio neorrenacentista de las composiciones llorensianas, su extremado cuidado en la distribución de espacios.