DÍA DE AGUA, óleo sobre lienzo, 100 x 80 cms. Betanzos, 1918.

El pintor parece identificarse con sus criaturas, esto es verdad siempre en sus lienzos. La superposición de volúmenes y su estudio en coloraciones rosas, que van muy bien con el modelo citadino, nos ponen otra vez frente a una escena de Betanzos, ahora en pleno invierno. Estos lienzos invernales que pinta en la bella ciudad, se caracterizan por una riqueza de tonalidades en grises calientes impregnados de humedad y velados por una atmósfera que unifica el color.