EL HÓRREO Y EL CARRO, óleo sobre lienzo, 99 x 89 cms. 1944.

Probablemente sea este lienzo que denominó su autor El hórreo y el carro, una de las obras más significativas de la última etapa de su vida. Como en otro lienzo del año 1918 Lloréns estudia con sumo cuidado la luz que se filtra por un verdadero túnel de arbolado en una corredoira gallega. Una escena protagonizada por el hórreo de la derecha y el carro que se acerca a distancia considerable del primer término, muy dentro de la luminosidad en tonos claros y verdes pastel que caracterizan este período. Todo resuelto con soltura a pesar de las complicaciones de composición planteadas por el tema y la luz.