EL SENDERO, 1923. Oleo sobre lienzo, 90 x 100 cms.

La tierra umbrosa y velada por una naturaleza rebosante, el camino entre el arbolado, la “corredoira” gallega, es un tema monocolor que nadie más que Lloréns ha llevado a un lienzo. Las tierras francesas que semejan a Galicia tuvieron una suerte semejante en la obra de Monet.