JARDÍN, óleo sobre lienzo, 60 x 40 cms. 1899.

Lloréns ya no depende aquí del claroscuro, ni intenta un efectismo dramático como el del paisaje anterior. Hace ya algo mucho más pictórico, mucho más válido plásticamente, porque la escena es una verdadera fiesta de verdes, los verdes húmedos y jugosos de Galicia entendidos ya y dotados de todas sus gamas y variaciones tonales. Característica también de la manera llorensiana esa preocupación por la hondura perspectiva, resuelta aquí sin dificultades y ayudada por una luz poética.