LA CASA DEL LABRADOR, 1924. Oleo sobre cartón, 30 x 40 cms.

Durante los veraneos en Perillo el pintor trabaja en cuadros grandes y hace además muchos lienzos espontáneos que reflejan aspectos de la vida de aldea. La nota de color, rápida y expresiva con todos los elementos característicos del campo nativo. Un cuadro lleno de frescura y lucidez.