LA IGLESIA DE CARNOEDO, 1939. Oleo sobre lienzo, 90 x 100 cms.

Los últimos veranos de trabajo en Galicia los pasa el pintor con sus hijas en la villa de Sada. Enfermo de arterosclerosis pero vigoroso físicamente dedica su atención a diversos aspectos de la ría desde la altura de Sada de Arriba. Su paleta es más luminosa que nunca y de limpia coloración.