LA VELA ROJA, óleo sobre lienzo, 100 x 120 cMs. 1945.

Estarnos frente a un cuadro vibrante de energía, de pincelada nerviosa pero definidora y nunca perdida o confusa. No hay en este lienzo ni prisas ni confusionismos, ni soluciones fáciles, ni errores. El artista sigue, hasta su última obra, fiel a su cometido; no deforma, no maneja la realidad con soluciones fáciles, imprecisas o que oculten una falta de oficio. No se deja llevar por sentimentalismos ni imprecisiones paliadoras de incapacidad. No se miente a sí mismo con ternas fáciles o caseros que minimicen sus problemas; hasta su último lienzo Lloréns sale campo traviesa por Galicia para captar su realidad, la que es en la naturaleza gallega y la que él lleva dentro de sí en comunión espiritual.