EL PALLEIRO DE PEPA CANLE, óleo sobre lienzo, 59 x 72 cms. 1942.

Desde el jardincillo de la casita de Pepa Canle, está observada esta nota de color veraniego y de gran intensidad. Gracias a ella y precisamente por tratarse de un cuadrito abocetado, nos es dado estudiar la manera en que el pintor ataca su modelo. Asombra pensar que esta sea la obra de un hombre que se va acercando a los setenta años. Hay vigor de dibujo directo, hecho a pincel, de gran movilidad y certera apreciación de la forma. Sobre una preparación en rojo, los elementos de este paisaje están compuestos alrededor de un palleiro y el pozo, ambos en último término. El ojo espectador, avanza desde el portillo abierto hacia una zona de luz dorada, la de la paja herida por el sol. El lienzo ofrece un contraste muy definido entre esta zona del palleiro, bien terminada y más empastada, y los primeros términos de la zona de sombra que está solamente bosquejada, con una pincelada eficaz y de ritmo constructivo, pero despreocupada y libre de ninguna cortapisa o preocupación compositiva.